¿Hace falta usar un antivirus en Windows 10?

Uno de los asuntos que más traen de cabeza a los usuarios es la necesidad de instalar un antivirus en Windows. Desde siempre, este Sistema Operativo venía sin esta capa de seguridad y con el tiempo se ha convertido en una especie de necesidad. Con esto, hoy en día la gente sigue instalando en sus equipos programas antivirus gratuitos “al libre albedrío”. Este software siempre termina afectando al rendimiento del sistema, volviéndolo más lento.

Sin embargo, hoy, la realidad es otra. Windows 10 cuenta con su propio antivirus integrado en el Sistema Operativo y se llama Windows Defender. Con esta herramienta vuestro equipo está más protegido contra las amenazas externas pero, ¿es suficiente?.

Si eres un usuario doméstico, y no quieres pagar, ya estás protegido.

Todas las personas que piensan que Windows 10 viene sin antivirus se equivocan, ya que Microsoft nos ofrece Windows Defender, un antivirus que ha mejorado exponencialmente, según AV-TEST, en los últimos meses y que, además, es gratis y está incluido en Windows 10 (una razón más para tener tu software actualizado). Así que, si vas a instalar algún antivirus en su versión gratuita, no te recomendamos que lo hagas.

Según los datos de AV-TEST del mes de diciembre,  Windows Defender es una opción perfecta para cualquier usuario doméstico que busque una solución gratuita de este tipo, pero está un punto por detrás de otras marcas como Bitdefender, Kaspersky, McAffe o ESET, sobre todo en lo que se refiere a protección y carga del sistema, sin mencionar otro tipo de características que ofrecen estas soluciones de pago y de las que hablamos al final de este artículo.

Novedades en Windows Defender.

Microsoft está empeñado en que Windows 10 ofrezca la mejor experiencia de usuario posible, por lo que en la actualización Anniversary Update, introdujo los análisis automáticos de Windows Defender. Con estos análisis, Microsoft se asegura que nuestros equipos no estén en riesgo, tengamos o no activado un antivirus de otras marcas.

Para obtener el mejor rendimiento posible, se realizan cuando el ordenador no esté siendo utilizado (encendido sí, evidentemente), siendo un proceso totalmente invisible para el usuario. Además, con sus actualizaciones basadas en la nube, Windows Defender envía un informe a Microsoft para que puedan trabajar en mejorar la detección y la base de datos de virus.

Desde que ha llegado Windows 10, Microsoft se ha preocupado especialmente por la seguridad y no ha parado de trabajar en ello, siendo Windows Defender una de las mejores (para nosotros la mejor) opciones antivirus gratuitas. Por este motivo, entre muchos otros, deberíamos pensárnoslo dos o tres veces antes de instalar herramientas de terceros, en versión gratuita.

Diferencias con alternativas de pago.

Sin embargo, una vez que hemos probado Windows Defender, hemos visto que se queda corto, sobre todo, a la hora de ofrecer otros servicios (además de en protección). Existen otras alternativas, entre las que hemos nombrado anteriormente a ESET, Bitdefender, McAffe o Kaspersky.

Estas soluciones nos aportan un extra de seguridad, como es el control parental, navegación segura en páginas de pago y banca online, soporte especializado, herramientas de limpieza del sistema, control de los dispositivos desde un único punto, herramientas para localizar nuestro dispositivo en caso de robo, sistema antiespía, detección de páginas fraudulentas, protección de red, protección de la webcam, protección contra ataques de ransomware y muchas más,  dependiendo de marca y versión. Y todo ello por muy poco dinero al año, una media de 50€ por equipo (unos 2€ al mes).

Nuestra recomendación.

No utilices herramientas gratuitas, nada es gratis. Además, para eso, ya tienes Windows Defender si utilizas Windows 10. La información que proporcionas a Microsoft es lo que hace que sea “gratis”. El antivirus que recomendamos depende de cada caso, puesto que tienen sus diferencias. Pero cuidado, si instalas una herramienta AV que no sea original, puede ser más peligroso de lo que piensas.